El estudio analizó los ingredientes de 100 cremas hidratantes vendidas por internet para establecer una relación entre hidratación, precio e irritación cutánea, y se comprobó que casi un 45% de los productos que decían no llevar fragancia estaba mal etiquetado. El 83% de los que decía ser hipoalergénico incluía un producto químico que no lo era, y aquellos que señalaban haber sido probados un dermatólogo eran más caros que los demás.

Uno de los investigadores, Steve Xu, médico residente en Dermatología de la Facultad de Medicina de Northwestern, explicó que muchos productos de cosmética que dicen estar libres de alérgenos, en realidad no lo están, al igual que sucede con el mal etiquetado que lo señalan como hipoalergénico.

En cuanto a la validez que tenía que una crema hidratante ponga en su envase que está probada por dermatólogos, no parecía tener mucha porque podían haber sido 3 los dermatólogos que lo hubieran probado o 1.000, ya que no existe un criterio estable. Los dermatólogos tienen la responsabilidad de hacer las aprobaciones basadas en la evidencia, sobre todo si esto hace que el precio del cosmético sea más elevado, tal y como puntualizó Xu.

La alergia de las fragancias

Las cremas hidratantes son necesarias para pacientes con problemas dermatológicos. Estas ayudan a retener la humedad, reducen la inflamación y previenen infecciones, pero es necesario asegurarse de que los ingredientes no contienen alérgenos, lo que se convierte en tarea difícil si los fabricantes no enumeran todos los productos químicos y contribuyen a un mal etiquetado.

"Si los fabricantes enumeraran todos los ingredientes, sus etiquetas serían de 75 páginas", señaló Xu.

Los investigadores descubrieron que solo el 12% de las cremas hidratantes más vendidas en el mercado estaban libres de alérgenos. Además, explicó que existe una gran laguna en relación con las fragancias, que es la principal causa de las alergias de la piel relacionada con los cosméticos. Muchas de las cremas hidratantes que decían no tener aroma, tenían un ingrediente botánico que podía llevar a alergia al consumidor.