Ustekinumab, un anticuerpo monoclonal humano del tipo IgG1, podría reducir la inflamación aórtica. Un grupo de investigadores del Perelman School of Medicine de la University of Pennsylvania, en colaboración con el National Heart, Lung and Blood Institute de los Estados Unidos, ha demostrado que el uso de ustekinumab reduce un 19% la inflamación aórtica en comparación con el placebo. Los resultados han sido presentados en la American Academy of Dermatology Annual Meeting, celebrada en San Diego.

El anticuerpo, que actúa contra una proteína de las interleucinas IL12 e IL23, se utiliza actualmente en el tratamiento de la psoriasis y la enfermedad de Crohn. Actualmente, ustekinumab está aprobado por la Food and Drug Administration (FDA) para su tratamiento en estas enfermedades bajo el nombre comercial Stelara®, según informan los investigadores del estudio.

“El tipo de inflamación que se origina en la psoriasis es similar a la que observamos en la aterosclerosis. Puesto que ustekinumab bloquea las vías específicas involucradas en la inflamación cutánea y cardiovascular, queríamos comprobar si podía mejorar la inflamación vascular aórtica”, explica Joel M. Gelfand, dermatólogo e investigador en la University of Pennsylvania.

Los investigadores seleccionaron a un grupo de pacientes con psoriasis. De ellos, 22 fueron tratados con ustekinumab mientras que otros 21 recibieron placebo. Para conocer la inflamación aórtica, los autores tomaron imágenes de los pacientes a través de la técnica 18F-FDG-PET/C antes y después del tratamiento, así como 12 semanas después.

Mayores beneficios que las estatinas

El grupo que recibió el tratamiento mostró una disminución de la inflamación aórtica del 6,6% mientras que en el grupo placebo se produjo un aumento del 12% de la inflamación. Esto significa que el fármaco producía una mejora de la inflamación del 19% en comparación con los pacientes no tratados. Ustekinumab también produjo una mejora de la inflamación de la piel, con entre un 75 y 77% de mejora de la psoriasis en comparación con el 10,5% del grupo placebo.

Los investigadores planean realizar un seguimiento a largo plazo para conocer si los beneficios se mantienen y los pacientes continúan mejorando. Los autores confirmaron los resultados del estudio con un laboratorio independiente a cargo de Nehal N. Mehta, jefe de la Section of Inflammation and Cardiometabolic Diseases del National Heart, Lung, and Blood Institute.

“Este es el primer ensayo controlado con placebo de muestra el beneficio de un fármaco biológico en la inflamación aórtica, un marcador clave de la enfermedad cardiovascular. El efecto es similar al que esperaríamos si tratamos al paciente con estatinas”, ha explicado Gelfand.