Ofrecer tratamientos experimentales a terminales será una opción en los Estados Unidos (EE. UU.) después de que el presidente Trump haya firmado la ley conocida como “derecho a probar”. Según informa la EFE, esta norma legaliza los tratamientos experimentales en terminales, un tipo de pacientes para los que la medicina común no ha encontrado remedio.

Antes de la firma de la normativa, el presidente Trump ha subrayado que “este es un día importante para mí porque hemos estado esperando este momento durante mucho tiempo. Quería una ley por y para los enfermos, no a favor de las compañías de seguros y farmacéuticas, que no me importan”.

Según ha destacado el presidente norteamericano gracias a la norma que permite ofrecer tratamientos experimentales a terminales se salvarán “miles y miles de vidas”. Trump ha criticado las normas actuales que dilatan el proceso de aprobación de los medicamentos, quitando la esperanza a los enfermos que carecen de ese tiempo.

Se probarán antes de su comercialización

Durante la firma de la norma, el presidente norteamericano ha contado con la presencia de enfermos terminales, del vicepresidente Mike Pence y el secretario de Salud, Alex Azar. La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) no tendrá derecho a supervisar los tratamientos experimentales como lo hacía hasta la fecha. Solo será informada una vez programados, indica EFE.

La normativa aprobada por el gobierno de Trump para ofrecer tratamientos experimentales a terminales autoriza a los pacientes a probar estos medicamentos en la fase anterior a su comercialización. Dar luz verde a estos tratamientos experimentales corresponderá a las farmacéuticas, apunta EFE.

Los grupos de defensa de los enfermos terminales ha criticado la norma porque consideran que no va a generar un impacto positivo en estos pacientes y creen que puede dañar la imagen pública de la FDA. Christina Jensen, de la Organización Nacional de Enfermedades Raras, ha explicado que esta ley no va a aumentar de forma segura el acceso a terapias de investigación fuera de los ensayos clínicos.

40 estados ya disponían de normas similares conocidas como “políticas de acceso expandido” o “uso compasivo”. Entre enero de 2005 y diciembre de 2014, la FDA autorizó cerca del 99% de las solicitudes enviadas para ampliar el acceso a casi 9.000 fármacos en investigación, asegura la agencia EFE.

La ley para ofrecer tratamientos experimentales a terminales ha sido una de las prioridades legislativas de Trump. Según los expertos, esta ley se quedará en un punto político a favor de Trump y su Administración a ojos del público, pero en realidad cambiará muy poco la situación para los pacientes en fase terminal.