El apósito de octasulfato es beneficioso para tratar el pie diabético, según ha recogido la redacción de MedLab.email en la presentación del estudio Explorer en Madrid. Durante la rueda de prensa, los expertos han explicado que el apósito de octasulfato de sacarosa mejoró significativamente el cierre de la herida de las úlceras neuroisquémicas del pie diabético de varios pacientes tras de 20 semanas de tratamiento.

Además de los apósitos, los médicos aplicaron la atención estándar para tratar este tipo de úlceras. “Estos hallazgos apoyan el uso del apósito de octasulfato de sacarosa como un tratamiento local para las úlceras neuroisquémicas del pie diabético”, ha indicado Xavier Camps, director general en Europa del Sur de Urgo Médica, la compañía que ha financiado el estudio.

“Se trata de un gran hallazgo, ya que uno de cada 7 pacientes con diabetes padece úlceras. Aún se utilizan tratamientos que no funcionan bien y hacen falta más investigaciones como esta”, ha señalado Didac Mauricio, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Sant Pau de Barcelona. El equipo de investigadores, formado por expertos de varios países europeos, señala en el texto que para el análisis del apósito de octasulfato se basaron en un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, en 43 hospitales con clínicas especializadas de pie diabético de Francia, España, Italia, Alemania y el Reino Unido.

El estudio Explorer

Los participantes del estudio Explorer eran pacientes hospitalizados mayores de 18 años con diabetes y una úlcera neuroisquémica no infectada del pie diabético mayor de un centímetro y de grado IC o IIC (según lo definido por el Sistema de Clasificación de Heridas Diabéticas de la Universidad de Texas). Los investigadores excluyeron a los pacientes con una enfermedad grave que pudiera llevarlos a suspender el ensayo y a los que se sometieron a una revascularización quirúrgica el mes anterior a su ingreso.

Los expertos asignaron a los participantes en 2 grupos de manera aleatoria. Uno recibió el tratamiento estandarizado para la úlcera neuroisquémica y el otro sería tratado también con apósito de octasulfato. El tratamiento se aplicó durante 20 semanas para ambos grupos, que recibieron el mismo nivel de cuidado durante un periodo de evaluación de 2 semanas. Los apósitos fueron aplicados por el personal de enfermería (o por familiares instruidos para algunos pacientes ambulatorios).

Las frecuencias de los cambios de vendaje fueron decididas por el investigador a cargo del paciente sobre la base del estado clínico de la herida. Los participantes fueron evaluados 2 semanas después de la asignación al azar. A partir de entonces, las evaluaciones se repitieron de manera mensual hasta la semana 20 o la ocurrencia de cierre de la herida. El resultado primario arrojó que el 60% de pacientes del grupo tratado con el apósito de octasulfato obtuvo un cierre completo de la herida.

La comercialización del apósito

La farmacéutica Urgo Medical se ha basado en los resultados del estudio Explorer para diseñar UrgoStar®, el producto comercial del apósito de octasulfato. “Nos encontramos ante un hito, un hallazgo que ayudará notablemente a los pacientes con diabetes, una patología en la que aún falta evidencia científica”, ha subrayado José Luis Lázaro, profesor de la Unidad de Pie Diabético de la Universidad Complutense de Madrid.

Durante la reunión con los medios, Urgo Medical ha resaltado que el estudio Explorer es la única investigación sobre úlceras de pie diabético neuroisquémicas que ha demostrado una reducción del tiempo en la cicatrización de estas heridas. “España es aún uno de los países de Europa donde más se amputa a los pacientes diabéticos. La situación ha mejorado con los años, pero aún queda mucha investigación por hacer”, ha explicado Didac Mauricio.

Los expertos han explicado a los asistente que las úlceras del pie diabético son heridas graves asociadas a un alto riesgo de infección y amputación de la extremidad inferior. Las úlceras se consideran neuroisquémicas si la neuropatía periférica y la enfermedad arterial periférica están presentes. Actualmente no existe un tratamiento satisfactorio para las úlceras neuroisquémicas, y no hay evidencia que respalde un vendaje en particular, según han destacado los médicos durante la presentación del estudio.