Un estudio elaborado por la Bill & Melinda Foundation y que ha contado con la colaboración de la Universidad de washington, revela que el VIH es la quinta causa de muerte en España. Debido a esta investigación, España ha caído del puesto 7 al 23 de salud global. Las principales causas del descenso han sido la obesidad infantil, el alcoholismo y el tabaquismo.

La Coordinadora Estatal de VIH y Sida (Cesida) le quita hierro al asunto cuando es preguntada por esta redacción: “pueden parecer muchas muertes, pero en realidad, si miramos de dónde venimos, se aprecia una gran reducción en las defunciones. En 2016 han muerto un 50% menos de persona que en 2006.

Es cierto que la media de defunciones baja más despacio que antes, pero no creemos que sea acertado pensar que el sida causa muchas muertes en España”, indica la Cesida.

La organización indica que algunas muertes de pacientes de VIH se deben a otras enfermedades. “Algunas veces un paciente infectado por VIH muere de cáncer y se achaca la muerte al sida, lo que hace aumentar la tasa de defunciones por esta enfermedad. Realmente, lo más preocupante son las infecciones, ya que la mortalidad de la enfermedad está más controlada”, explica la organización.

El país con más infecciones de Europa

Según los informes anuales del Ministerio de Salud, ha habido más de 3.500 infecciones por VIH al año desde 2008 e, incluso, se han llegado a superar las 4.000 infecciones en 2013 y 2014. Estos datos revelan que España es uno de los países con la tasa más elevada de nuevos diagnósticos de VIH, superior a la media de Europa Occidental y de la Unión Europea.

La Cesida recalca que el dato que no baja es el de las nuevas infecciones. Desde la organización fomentan que se realice la prueba del VIH para tener un diagnóstico rápido y atender la enfermedad lo antes posible. Además, “hace tiempo que instamos a los partidos políticos a asumir un compromiso real y que ayuden a promover los test”, comentó Cesida a MedLab.email.

Ante estos datos, los grupos activos contra el VIH desarrollan sus propias iniciativas: Cesida ofrece pruebas gratuitas y discretas para detectar el virus en todos los centros que tiene repartidos por España. Por otro lado, la organización BCN Checkpoint de Barcelona abrirá este octubre el primer centro europeo especializado en la pastilla de profilaxis previa a la exposición (PrEp). Se trata de un medicamente preventivo que, aunque ha sido aprobado en la Unión Europea y ya se ha comercializado en la mayoría de países del continente, aún no está disponible en España.

Se puede acceder al medicamento de manera irregular, pero no se puede saber si los usuarios la toman de manera adecuada”, señala la organización BCN Chekpoint.

BCN Chekpoint ofrecerá información, asesoramiento y estudios clínicos sobre la PrEp, además de reducir los riesgos en aquellos que ya la toman. La organización catalana contempla dispensar el fármaco una vez se apruebe y contribuir a la investigación comunitaria.

Farmacorresistencia del virus

Este verano la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado un informe sobre la farmacorresistencia que ha desarrollado el virus del sida, lo que es una “amenaza creciente que podría comprometer los progresos alcanzados en el mundo en materia de tratamiento y prevención de la infección”. El informe muestra que, en 6 de los 11 países evaluados en África, Asia y América Latina, más del 10% de los individuos que empiezan a tomar un tratamiento antirretroviral (TAR) son portadores de una cepa resistente a algunos de los fármacos más utilizados contra este virus.

En el documento, la OMS recomienda a estos países que, una vez alcanzado el umbral del 10%, revisen con urgencia sus programas de TAR. “La resistencia a los antimicrobianos es un problema creciente para la salud mundial y para el desarrollo sostenible. Si queremos alcanzar el objetivo mundial de poner fin al sida de aquí a 2030, debemos priorizar la prevención y hacer frente a los niveles crecientes de resistencia a los fármacos utilizados para tratar la infección por el VIH, escribe en el informe el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.