Analizar la microbiota intestinal de personas con discapacidad intelectual es la base de un programa que pretende mejorar la calidad de vida de este colectivo a través de pautas nutricionales y suplementarias personalizadas que reduzcan o eliminen problemas digestivos a menudo relacionados con alteraciones del comportamiento.

En un comunicado, Catalònia Fundació Creactiva y el grupo Synlab explican que en una primera fase participarán 85 adultos del centro con el que cuenta la fundación en Cerdanyola del Vallés (Barcelona). Se analizará la microbiota intestinal de estas personas y se realizará un estudio genómino. A partir de los resultados, se definirán pautas alimentarias y suplementarias específicas y se llevará a cabo un seguimiento.

“El objetivo es alcanzar mejoras en la calidad de vida de estas personas”, señala el doctor Luis Izquierdo, director de Genética Médica de Synlab, según el cual hay que tener en cuenta que a menudo estos pacientes tienen una capacidad limitada para comunicarse. “Puede sentarle mal un medicamento o un alimento, o tener alteraciones gastrointestinales que no saben identificar ni pueden transmitir, y que acaban manifestándose en alteraciones de la conducta”, añade.

En ese sentido, apunta que la disbiosis intestinal es frecuente en las personas con discapacidad intelectual. Puede estar causada por:

  1. Ciertos medicamentos.
  2. Estrés.
  3. Malas digestiones.
  4. Consumo excesivo de proteínas y azúcares simples.
  5. Alteraciones bucodentales.

Las alteraciones de la microbiota intestinal (por sobrecrecimiento o disminución de las bacterias) puede favorecer el desarrollo o empeoramiento de muchos trastornos o enfermedades crónicas y degenerativas intestinales, desde la hinchazón abdominal y el estreñimiento crónico hasta la enfermedad inflamatoria intestinal, pasando por migrañas y enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide.

El análisis de la microbiota permitirá detectar alteraciones, mientras que el test genético permitirá identificar intolerancias alimentarias y mecanismos de funcionamiento metabólico del organismo. El objetivo final es definir la dieta más adecuada para cada persona, y, en su caso, qué tipo de suplemento y en qué dosis hay que suministrarlo.

“El proyecto nos va a permitir, además, reorientar el tratamiento y la atención a muchos de los pacientes y, por tanto, mejorar su calidad de vida y cuidado, que es nuestro principal objetivo”, apunta, por su parte, el doctor Joaquim Serrahima, director general de Catalonia Fundació Creactiva.

De acuerdo con el comunicado, la discapacidad intelectual afecta al 8,5% de la población y suele tratarse desde 2 perspectivas: 

  1. La psiquiátrica, que utiliza psicofármacos y farmacoterapia en general. Sigue un protocolo unificado, que se aplicaría para todos los casos por igual, sin personalizarlos.
  2. La atención psicopedagógica, que actúa principalmente a nivel conductual, de reeducación y estimulación. Trabaja desde una perspectiva más individualizada, pero no permite llegar al origen, ya que no se controlan los aspectos biológicos.