El grupo de investigación EROMOT-XULA, formado los servicios de Medicina Interna, Endocrinología y Medicina Vascular y del Metabolismo de diferentes hospitales catalanes, ha analizado el grado de consecución del objetivo terapéutico del colesterol de las lipoproteínas de baja densidad (cLDL) en pacientes de riesgo vascular alto o muy alto según los criterios de la guía europea, así como sus causas de fracaso. Los resultados del estudio observacional multicéntrico han sido publicados en la revista Clínica e Investigación en Arteriosclerosis.

Para esta investigación, la internista Clotilde Morales y su equipo incluyeron a 243 pacientes (62,6% hombres) con una edad media de 52,2 años y riesgo vascular alto o muy lato (40,3%). De todos ellos, el 86,8% seguía un tratamiento hipolipidemiante en el momento de la primera visita a las unidades de lípidos (el 25,1% en combinación). En la segunda visita, la cifra ascendió al 95% (47,3% en combinación). Según informan los autores, el 28% de los pacientes alcanzó el objetivo terapéutico de cLDL. En el porcentaje restante, el fracaso se debió a:

  1. Inercia médica (19,4%).
  2. Incumplimiento terapéutico (31,4%).
  3. Aparición de efectos adversos (10,9%).
  4. Problemas con la máxima dosis tolerada (10,3%).
  5. El médico consideró que ya se había logrado el objetivo de cLDL (13,7%).

Según estos datos, los autores concluyeron que el 24,6% de las causas de no consecución de cLDL estaban relacionadas con el medicamento, el 43,4% con el médico y, el 46.9% con el paciente. “La baja adherencia del paciente, seguida de la inercia médica, son las causas más frecuentes que pueden explicar estos resultados”, concluye Morales. No obstante, el estudio muestra que “se consiguieron los objetivos de cLDL en cerca de un tercio de los pacientes”.