El estudio sobre la desoxirribosa-1-fosfato estimuladora de los vasos sanguíneos, se ha publicado en la revista Antioxidants and Redox Signaling. La comprensión de cómo funciona esta molécula abre un camino esperanzador a nuevas vías de tratamiento para la medicina regenerativa y la respuesta del cuerpo al daño tisular.

El proyecto, financiado por el Bbsrc (Consejo de Investigación de Biotecnología y Ciencias Biológicas) y el Consejo de Investigación Médica, ha estado dirigido por el doctor Giordano Pula, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter. Pula se mostró emocionado con la posibilidad de ofrecer nuevas aportaciones en la estimulación de vasos sanguíneos.

“Ahora esperamos poder utilizar este conocimiento para activar la formación de nuevos vasos sanguíneos en pacientes donde esto es necesario para la regeneración del tejido, tal como el pie diabético", señaló el doctor.

Este estudio demuestra que la desoxirribosa-1-fosfato activa una enzima llamada Nadph oxidasa 2 (NOX2). Esta activación lleva a una estimulación del factor de transcripción llamado NFkB, que es responsable de activar genes implicados en la formación de nuevos vasos sanguíneos. El receptor del factor de crecimiento endotelial vascular 2 (Vegfr2) desempeña un papel central entre los genes activados que llevan a la formación de los vasos sanguíneos.

En estos momentos, el equipo planea centrar la investigación en la capacidad de la desoxirribosa-1-fosfato para estimular la reparación de la piel incrementando la vascularización de heridas y úlceras no curativas. Además, se espera que el estudio conduzca a nuevas aplicaciones para el tratamiento del pie diabético.