El ejercicio puede atenuar los cambios aterogénicos asociados a la menopausia

El ejercicio puede atenuar los cambios aterogénicos asociados a la menopausia. Así se deduce de un estudio de investigadores de la Universidad de Jyväskylä (Finlandia) que relaciona la actividad física con un perfil lipídico más saludable. El trabajo forma parte del estudio Estrogenic Regulation of Muscle Apoptosis (ERMA). Sus resultados se han publicado en la revista Frontiers in Endocrinology.

Según ha informado la universidad, el estudio ERMA analiza el papel de la menopausia en la composición corporal. También, la actividad física durante el tiempo libre y el riesgo de enfermedades metabólicas. En concreto, este trabajo se centra en analizar la influencia del ejercicio durante el tiempo libre sobre los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en mujeres menopáusicas de la ciudad de Jyväskylä.

Compensar los cambios

De acuerdo con Matthew Jergenson, investigador de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos) y uno de los firmantes del artículo, es bien sabido que el ejercicio tiene beneficios para la salud. No obstante, no está claro hasta que punto puede prevenir los cambios aterogénicos asociados a la menopausia y que conllevan ciertos riesgos.

“Según nuestros hallazgos, la actividad física en el tiempo libre se asociaba con un perfil de lípidos en sangre más saludable”, señala Sira Karvinen.

Sin embargo, el avance del estado menopáusico predijo un perfil de lípidos menos saludable. Esto, según la investigadora de la Universidad de Jyväskylä, sugiere que la actividad física en el tiempo libre no compensa por completo los cambios aterogénicos asociados a la menopausia; cambios desfavorables en el perfil lipídico relacionados con este proceso femenino.

Aunque la actividad física no se suficiente para compensar los cambios del perfil lipídico asociados a la menopausia, tanto Jergerson y Karvinen aseguran que puede atenuarlos. “Por lo tanto, no hay que olvidar los pasatiempos relacionados con el deporte en la mediana edad”, afirman. El trabajo forma parte del proyecto de la Academia de Finlandia de la profesora Eija Laakkonen.