El tratamiento de los nódulos requiere, en muchos casos, una cirugía convencional o endoscópica transaxilar. Esta última cirugía, de mínima invasión, se realiza por el orificio axilar, sin que sea necesario realizar un corte en el cuello, lo que evita que exista una cicatriz.

Esta técnica “puede emplearse en nódulos por debajo de cuatro centímetros y en pacientes que no se hayan sometido a una cirugía cervical previamente”, alerta José Manuel Rodríguez, jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital universitario Virgen de la Arrixaca, de Murcia.

El Dr. Rodriguez asegura que la mayoría de las intervenciones suprarrenales se realizan por vía endoscópica, a excepción de la tiroides, en la que todavía es algo poco habitual. Así, destaca que la pieza clave debería ser que los cirujanos tengan formación en esta técnica “para conseguir una mayor implantación de la misma en España y poder confirmar así los resultados que otros grupos de profesionales están haciendo fuera de nuestro país”.

La cirugía de mínima invasión se puede realizar por medio de cirugía robótica, a través del robot Da Vinci que, aunque tiene costes elevados, tiene una alta precisión. Los instrumentos endoscópicos, para la cirugía manual, también tienen una alta precisión y es más barata de practicar.

Para debatir esos temas, más de 100 cirujanos nacionales y europeos se han reunido en la primera edición de Debates Internacionales en Cirugía Endocrina (IDES) organizada en el Hospital Universitariao de Bellvitge de Barcelona y el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia.

Algunos de los temas tratados han incluido resultados del uso de la indocianina, un agente utilizado para estudiar la distribución linfática de varios tumores como el de mama, colon, estómago y las glándulas paratiroideas, así como la viabilidad de los órganos y glándulas, con el objetivo de evitar el hipoparatiroidismo permanente.