Los investigadores observaron que este fármaco reducía la impulsividad en algunos trastornos como la esquizofrenia y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), que comparten algunas condiciones neurobiológicas. Además, probaron otro principio activo (atomoxetina) usado para patologías impulsivas.

El estudio, publicado en Personality and Individual Differences, dividió a los 60 hombres en 3 grupos: 20 recibieron atomoxetina, 20 modafinilo y 20 placebo (grupo control). Aquellos que habías tomado modafinilo tenían menos impulsividad que los otros 2 grupos, en los cuales no se observó ninguna diferencia significativa.

“Hay un número considerable de personas obesas adictas a la comida porque tienen incapacidad para controlar su impulsividad. Este fármaco ha demostrado que puede proporcionarles más control, lo que les ayudaría a perder peso y mejorar su salud”, asegura Ivo Vlaev, de Warwick Business School.

Las personas adictas a la comida suelen tener deficiencias en el sistema de recompensa cerebral del placer que genera la dopamina. Por este motivo, necesitan comer más cantidades para alcanzar el mismo nivel de placer que cualquier otra persona.

“El modafinilo tiene un efecto en la impulsividad de individuos sanos, por lo que se observa un efecto aún mayor en aquellos que comen compulsivamente y que carecen de ciertos tipos de dopamina”, matiza Vlaev.