El efecto cardioprotector es el principal beneficio del pescado azul. La FEC (Fundación Española del Corazón) destaca que diferentes estudios han subrayado los beneficios de este alimento sobre la salud cardiovascular. Tal y como señala, la Universidad de Pittsburg (Estados Unidos) llegó a la conclusión de que el pescado azul, común en la dieta japonesa, es la variable por la que los varones japoneses de mediana edad sufren en menor medida calcificación arterial.

Estos resultados han animado a los especialistas en salud cardiovascular a recomendar el consumo de pescado azul. Es un producto básico en la alimentación española si se pretende cuidar el corazón, recuerda la FEC. Leandro Plaza, expresidente de la FEC, recuerda que el pescado y, concretamente el pescado azul, es un elemento clave en la dieta mediterránea. Según este especialista, “la dieta mediterránea influye en gran parte en la menor mortalidad por enfermedad cardiovascular en España respecto a otros países y el pescado es uno de sus pilares”.

¿Cuáles son sus beneficios?

Entre los factores que favorecen ese efecto cardioprotector del pescado azul está que este alimento ayuda a regular el colesterol. Según la FEC, el pescado contiene mucha cantidad de agua, no tiene ni féculas, ni azúcares ni hidratos de carbono. Además, el 20% de las proteínas que tiene son de buena calidad. Apenas tiene grasas saturadas, indica la FEC, y contiene ácidos grasos omega-3.

De hecho, el omega-3 se encarga de estabilizar el metabolismo de las grasas, ya que disminuye los niveles de colesterol LDL e incrementa los del HDL. Esto contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, recalca la FEC.

A diferencia del pescado blanco, el pescado azul contiene ácidos grasos omega-3. Pescados blancos como la merluza, el gallo o el lenguado tienen escasos niveles de ácidos grasos. La cantidad recomendada de pescado para lograr este efecto cardioprotector es de 4 raciones a la semana, siendo 2 de ellas de pescado azul. Al contener mayor cantidad de grasa, contiene mayor concentración de ácidos poliinsaturados omega-3, subraya la FEC.

La FEC informa, además, de que el pescado contiene DHA (ácido docosahexaenoico), un componente habitual de las membranas y participa en el desarrollo del sistema nervioso central. Este compuesto es beneficioso para la función endotelial y mejora el perfil lipídico, aumentando los niveles de colesterol HDL.