“Entre el 30 y 40% de los ingresados sufren desnutrición”, ha afirmado la doctora  Escudero Álvarez durante su intervención en la mesa redonda sobre nutrición en el paciente ingresado de de Medicina Interna del Congreso Nacional de la SEMI. La experta apunta que esta desnutrición es causada como consecuencia de la enfermedad del paciente, “aunque también tiene su parte de culpa el equipo médico, ya que la falta de nutrientes no es siempre inherente a la enfermedad”.

La médico ha subrayado que el Sistema Nacional de Salud ha mejorado con respecto a la desnutrición del paciente ingresado, pero “no estamos como para una estrella Michelín, aún esta estandarizado dejar al paciente 13 horas sin comer”. Escudero Álvarez también señala que otros factores como la situación emocional del ingresado afecta a su alimentación, y que el médico debe tener en cuenta estos factores y asegurarse que el enfermo se alimenta de manera correcta.

La experta enumera una serie de fallos de la administración médica que considera causantes de la desnutrición de los pacientes: “Hay un abuso del ayuno terapéutico, una falta de valoración nutricional del paciente, una falta de monitorización de la ingesta de los alimentos y una dilucíon de responsabilidades”. La internista opina que no se tienen definidas las competencias con respecto a la nutrición del paciente ingresado. La médica señala que, además de empeorar la salud del paciente, la desnutrición causa un sobrecoste al sistema sanitario.

Cada paciente de Medicina Interna con desnutrición cuesta al estado entre 1.400 y 2.000 euros más de lo que cuesta un enfermo ingresado sin desnutrición.

“Este sobrecoste se debe a que la estancia hospitalaria se alarga más de lo necesario. En 2003 Europa contaba con 20 millones de pacientes ingresados que experimentaron desnutrición durante su hospitalización. La médica ha explicado que durante ese año hubo una reunión de 18 ministros de Sanidad europeos en la que se redactó un documento que, “aunque no era de obligado cumplimento, ponía en relieve el problema”. La experta explica que en 2009 y 2010 se elaboró la Declaración de Praga, en la que se declara la desnutrición del paciente ingresado como una morbilidad, y llevó la cuestión al parlamento.