Según la entidad, la hipertensión arterial afecta, aproximadamente, al 35% de la población adulta mayor de 18 años en España. Con el objetivo de incidir en los diferentes aspectos relacionados con esta patología, la citada comisión celebra el curso Hipertensión Arterial, Regulación Hormonal y Exploración Bioquímica en el marco de las XV Jornadas del Comité Científico de la sociedad.

“En la mayoría de los pacientes, no se encuentra ninguna causa (HTA esencial), pero existen otras causas identificables, que aunque se presentan en un pequeño porcentaje (10-15%), suponen un número importante si tenemos en cuenta que en España podría haber aproximadamente 15 millones de hipertensos adultos”, señala la especialista.

Entre el 1,5 y el 3% de los casos son de origen endocrino. El diagnóstico es fundamental para prescribir un tratamiento adecuado, así como para permitir la curación de los casos de feocromocitoma, una enfermedad potencialmente grave y mortal.

Tal y como explica Torregrosa, el diagnóstico de la hipertensión de origen endocrino requiere siempre de la confirmación bioquímica y del estudio de las hormonas implicadas en las distintas entidades que conducen a la misma. “Esta labor -apunta- no está exenta de dificultades”, de ahí la importancia de la actualización de los profesionales de laboratorio clínico en este campo.

“Es crucial la correcta utilización de las diferentes magnitudes disponibles y un amplio conocimiento de las principales causas de los falsos positivos y negativos para conseguir una adecuada sensibilidad y especificad del diagnóstico bioquímico”, añade la doctora, para la que “tanto las novedades en cuanto al conocimiento sobre la etiología y el diagnóstico de la hipertensión arterial de causa endocrina, como la implantación de las nuevas magnitudes bioquímicas útiles para el diagnóstico del hiperaldosteronismo primario, hace imprescindible la actualización”.

Principales novedades

Según la SEQCML, el estudio de la hipertensión arterial endocrina supone un reto importante dentro del laboratorio, ya que actualmente se está produciendo un cambio en la metodología disponible y en los algoritmos diagnósticos, lo que ha conducido a que sea necesario tener desde el laboratorio clínico unos criterios claros, prácticos y concretos sobre las nuevas magnitudes y metodologías que van surgiendo.

“Un ejemplo de estos cambios es la introducción de la medición de la concentración de renina plasmática —renina directa—, mediante los métodos inmunométricos con señal quimioluminiscente de forma automatizada, como una alternativa a la actividad de renina plasmática medida por radioinmunoanálisis”, afirma Torregrosa Quesada.

En aquellos pacientes en los que la patología se inicia a una edad temprana, cuando existen antecedentes familiares de hipertensión complicada menores de 50 años —familiares con accidentes vasculares a edad temprana— y en los casos de hipertensión severa o refractaria al tratamiento —necesidad de 3 o más fármacos antihipertensivos—, debe considerarse el probable origen endocrino de la hipertensión.

“Otros datos de sospecha de hipertensión de origen endocrino son la presencia de una hipopotasemia espontánea o inducida por diuréticos en el hiperaldosteronismo, palpitaciones y flushing en el feocromocitoma, así como la aparición de síntomas característicos del síndrome de Cushing”, concluye la especialista sobre una enfermedad que puede estar provocada también por la hiperplasia suprarrenal congénita, el hipo o hipertiroidismo, la acromegalia, el hiperparatiroidismo y la resistencia a la insulina, entre otras.