Los investigadores utilizaron los criterios de la Assessment of SpondyloArthritis International Society (Asas40). A través de ellos, comprobaron que las probabilidades de tener una respuesta recogida en la ASAS40 fueron de 0,62 entre los pacientes con sobrepeso y 0,27 entre los obesos en comparación con los de peso normal. Los inhibidores del TNF utilizados fueron adalimumab en 34,5% de los casos, etanercept en 26,7%, infliximab en 21,9%, golimumab en 16,9% y certolizumab en menos del 0,1% de ellos. 

Investigaciones anteriores han demostrado que los pacientes obesos con artritis psoriásica tienen menos probabilidades de alcanzar un estado en el que se puedan reducir los síntomas de la enfermedad cuando se tratan con fármacos antirreumáticos convencionales o con agentes biológicos. Sin embargo, se desconocen los efectos de la obesidad en la respuesta al tratamiento en pacientes con espondiloartritis axial, salvo la respuesta con infliximab, que requiere una dosificación basada en el peso.

Los investigadores comprobaron que el 17% de los pacientes del grupo con obesidad alcanzaron la remisión parcial de espondiloartritis axial en comparación con el 39% del grupo con peso normal. Asimismo, el 10% del grupo con obesidad logró que la espondiloartritis axial se mantuviera inactiva frente al 29% del grupo con peso normal.

Los autores señalaron que los pacientes con espondiloartritis axial podrían beneficiarse de la pérdida de peso tanto para mejorar su perfil de riesgo cardiovascular como para aumentar su respuesta terapéutica, especialmente, tras comprobar que el tratamiento anti-TNF se ha asociado con el aumento de peso en la espondiloartritis, según confirman los especialistas.