Para el estudio, los investigadores utilizaron la base de datos de Cerner Health Facts® gracias a la cual pudieron revisar 3.586 casos de pacientes. En total, 67 hospitales estaban representados en el estudio; todos ellos situados en zonas urbanas. Los resultados mostraron que 1 de cada 5 pacientes sometidos a procedimientos vasculares tenían hiperglucemia postoperatoria.

Los niveles más altos en sangre se asociaron con peores resultados tanto en los pacientes que tenían diabetes como en los que no la padecían. Eso incluía un aumento de las tasas de infección, del número de hospitalizaciones y de la mortalidad. Los investigadores no encontraron diferencias respecto a los reingresos hospitalarios.

“Los pacientes de postoperatorio que tenían niveles altos de azúcar en sangre y que no tenían un diagnóstico de diabetes tuvieron las mismas probabilidades de sufrir complicaciones que las personas diabéticas. Además, tenían 2 veces más de riesgo de tener una infección y de que su estancia hospitalaria superara los 10 días, así como una mayor mortalidad”, explica Todd Vogel, autor del estudio y jefe de la Unidad de Cirugía Vascular de la Umsm.

Los investigadores explican que lo más interesante de la investigación fue observar que la diabetes no estaba relacionada con las tasas de infección, con la duración de la estancia o con las tasas de mortalidad sino que la responsable era la hiperglucemia. Por ello, sería conveniente aumentar las medidas preventivas en los pacientes no diabéticos en las que se vaya a realizar un procedimiento vascular de las extremidades inferiores, según explican los investigadores del estudio.