Tras analizar los datos médicos de 2.103 mujeres con AR y compararlos con la población de control, el equipo dirigido por el reumatólogo Michael D. George halló un vínculo entre los índices de masa corporal (IMC) más altos y los niveles elevados de PCR y VSG. Este hallazgo podría mejorar la comprensión de la relación entre el peso y la inflamación reumatológica, así como las diferencias según el sexo del paciente.

Tal como publica la revista especializada Arthritis Care & Research, mientras en las mujeres un IMC elevado se asocia con un mayor nivel de PCR y VSG, en los hombres sucede todo lo contrario: los marcadores muestran valores más elevados cuando el IMC masculino en más bajo.  

Los resultados del estudio indican que “el aumento de los niveles de inflamación no se debía a que la artritis reumatoide fuese más agresiva en estas mujeres”, advierte George; “de hecho, la obesidad conduce a aumentos muy similares en estas pruebas de laboratorio, incluso en mujeres sin AR”.

Basándose en estos hallazgos, el experto recomienda precaución a la hora de interpretar los análisis, ya que la obesidad puede ser tan responsable como la artritis a la hora de disparar los niveles de inflamación. “Los médicos podrían llegar a suponer, por ejemplo, que el paciente de AR requiere un tratamiento más agresivo, cuando en realidad los resultados pueden deberse a otra patología”, concluye el experto.