La incorporación de este novedoso procedimiento, mínimamente invasivo, mejora considerablemente la calidad de vida del paciente intervenido y posiciona al Hospital de Alzira como primer centro sanitario público de la Comunidad Valenciana que dispone de él, y uno de los primeros a nivel nacional.

La técnica consiste en la introducción de una aguja de 2 milímetros (que evita la cicatriz) en el cuello del paciente (con anestesia local) guiado por un ecógrafo hasta la zona donde se encuentra el nódulo tiroideo, lo que posibilita un procedimiento más seguro y sin ingreso hospitalario. Además, puesto que se trata de un procedimiento mínimamente invasivo, la recuperación del paciente se acorta (24 horas frente a los 5-6 días de la cirugía convencional).

Posteriormente, la aguja aumenta de temperatura con el objetivo de quemar el tejido inflamado y eliminarlo (procedimiento conocido como necrosis). Enrique Esteban, presidente de la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI) aplica esta técnica en el Servicio de Radiología Vascular e Intervencionista del Hospital Universitario de La Ribera. Esteban explica su uso y experiencia en el hospital:

“La radiofrecuencia para nódulos tiroideos supone un importante salto de calidad no solo para los profesionales, ya que facilita extraordinariamente la realización de nuestro trabajo, sino también para los pacientes, que verán resuelta su patología de forma ambulatoria y mucho más eficiente y ágil”.

Se estima que el 50% de la población adulta mundial tiene, al menos, un nódulo tiroideo y que 2 de cada 10 casos tiene un crecimiento significativo que genera algún síntoma como molestias al tragar o respirar, cambios en la voz, tos, o una sensación de molestia. Hasta el momento, la alternativa más eficaz consistía en la extirpación con cirugía abierta, por lo que las grandes ventajas de esta técnica podrían situarla como posible tratamiento de primera línea.