Encontrar una pareja para la reproducción es una tarea compleja en esta especie de insectos. Durante la búsqueda, las feromonas juegan un papel importante, según explican los especialistas en este ámbito. Las feromonas son sustancias químicas secretadas por los seres vivos que provocan comportamientos específicos en individuos de la misma especie, resaltan los expertos.

“Este hallazgo se suma a las crecientes evidencias de que la selección natural ha favorecido a aquellos sistemas de percepción capaces de evaluar el atractivo individual”, señala Tatiana Fedina.

Según descubrieron los investigadores, cuanta más energía invertía la hembra Drosophila melanogaster en sus huevos, más atractivas eran las feromonas de su cuerpo y aumentaban las posibilidades de que se aparearan. Asimismo, comprobaron que los machos pueden apreciar dichas feromonas emitidas por las hembras y cambiar su comportamiento hacia ellas.

Los autores de la investigación señalan que las señales de insulina son iguales en la mayoría de animales, entre los que se incluye el ser humano. Este hallazgo podría ampliar los conocimientos sobre comunicación sexual y reproducción en muchos organismos. El estudio, titulado Tissue-specific insulin signaling mediates female sexual attractiveness especifíca las posibles aplicaciones.