Según explica el investigador Kevin Tipton, los participaron completaron una serie de ejercicios de resistencia para el cuerpo completo, frente a trabajos anteriores, que se centraban en ejercicios de piernas. Esa diferencia, dice, sugiere que la cantidad de músculo que trabaja en cada sesión tiene mayor impacto en la proteína necesaria que la cantidad de músculo existente en el cuerpo.

En ese sentido, los científicos observaron que consumir 40 gramos de proteína después del ejercicio era más efectivo estimulando el crecimiento muscular que consumir la mitad, independientemente del tamaño de los participantes. Hasta ahora, señala Tipton, el consenso entre los nutricionistas deportivos era que los levantadores de pesas no necesitaban más de unos 25 gramos de proteína después del ejercicio para estimular al máximo la capacidad muscular de crecimiento.   

Basándose en los resultados del estudio, los investigadores de Stirling aseguran que la cantidad de proteínas correcta dependerá del ejercicio realizado. En cualquier caso, los datos se ciñen a hombres jóvenes. Es necesario investigar los resultados en otros grupos, como personas mayores o mujeres, destaca el autor del artículo.