Según informa Infosalus, para llevar a cabo la investigación se reclutó a 38 pacientes del Departamento de Urología, diagnosticados de un trastorno de deseo sexual hipoactivo o de un trastorno de la excitación sexual, los 2 caracterizados por la falta de apetito sexual. Se realizó una evaluación inicial de todos ellos, incluyendo una medición de los niveles de testosterona.

El objetivo era probar un tratamiento basado en la exposición a una luz brillante que los científicos querían probar después de apreciar que el interés sexual varía en función de las estaciones. Con este fin, dividieron a los voluntarios en 2 grupos. Uno recibió terapia regular con una caja de luz; el otro recibió luz de una caja adaptada para emitir menos.

Después de 2 semanas de tratamiento, el grupo que recibió el tratamiento presentaba mejores puntuaciones de satisfacción sexual. Asimismo, los niveles de testosterona de esos pacientes habían aumentado, mientras que los del grupo de control no mostraron ningún cambio significativo, tal y como explicaba el investigador principal, Andrea Fagiolini.

“En el hemisferio norte, la producción de testosterona del cuerpo disminuye naturalmente desde noviembre a abril y luego se eleva de manera constante a través de la primavera y el verano, con un pico en octubre. Este efecto se ve en las tasas de reproducción, con el mes de junio mostrando la mayor tasa de concepción. La caja de luz, en realidad, imita lo que la naturaleza hace”, añadía el profesor, aclarando que los resultados deben replicarse en un ensayo más amplio.