50 oftalmólogos reunidos en el 18.º Congreso de EURETINA, celebrado en Viena del 20 al 23 del pasado mes de septiembre, coinciden en el uso de Ozurdex® (implante intravítreo de dexametasona) para el tratamiento del edema macular diabético. El proyecto de este medicamento denomina Momemtum-D, cuenta con la colaboración de Allergan.

Este proyecto está formado por oftalmólogos, endocrinos y psicólogos implicados en controlar el edema macular diabético. Gracias a este foro, se ha demostrado la eficacia para lograr consensos basados en la experiencia sobre temas en los que no existía evidencia científica procedente de ensayos clínicos tal y como explicó Alfredo García Layana, coordinador del Comité Científico de Momemtum-D y oftalmólogo de la Clínica Universidad de Navarra.

Según informa el laboratorio, Ozurdex® está indicado para pacientes con edema macular inflamatorio ya sea difuso o cistoideo. Este implante puede usarse como tratamiento de primera línea y tiene en cuenta, según la farmacéutica, las particularidades de cada paciente. Según los expertos que asistieron a este encuentro, este implante logra una buena respuesta anatómica y tiene una acción rápida.

“Pero en el consenso destacan casos de edema macular de predominio difuso, con desprendimiento del neuroepitelio, quístico, o con puntos hiperreflectivos; pacientes vitrectomizados y pseudofáquicos (o que se van a intervenir de cataratas) y pacientes con accidentes cerebrovasculares o cardiovasculares previo”, declaró García Layana.

También advirtieron de que el cambio al implante intravítreo de dexametasona no debe retrasarse cuando no se observa respuesta a un fármaco anti-VEGF, pese a que se haya administrado unas 3 veces. García Layana explicó que, si después de la primera inyección había menos de un 10% de disminución del grosor macular central, hay una elevada posibilidad de que no responda y tengan que cambiarle la terapia.

“Aunque se ha comprobado que hay aproximadamente un 23% de pacientes que desarrollan una respuesta tardía (slow responders) si se mantiene la terapia antiangiogénica, y el edema macular se cronifica, pueden producirse daños en las células nobles de la retina. La consecuencia es que la visión en el futuro ya no mejorará, aunque eliminemos el edema”, señaló el oftalmólogo.

No quisieron dejar pasar por alto que la falta de adherencia al tratamiento y las visitas rutinarias para el control de las enfermedades crónicas empiezan a ser problemas serios. El experto afirmó que la dexametasona intravítrea ofrece un efecto más rápido y reduce el número de visitas y de inyecciones, lo que ayuda a mejor adherencia al tratamiento.