El síndrome de Cushing es una enfermedad rara, con una incidencia de 1 a 2 casos por millón de habitantes al año, que se produce cuando por diferentes causas se incrementa la producción de cortisol. Este síndrome afecta 3 veces más a mujeres que a hombres, y al ser una enfermedad grave, es importante un rápido diagnóstico y tratamiento.

Según indican desde el servicio de endocrinología, en principio, es conveniente normalizar el cortisol con tratamiento farmacológico antes de la cirugía, independientemente de la causa. No obstante, en algunos casos la alteración persiste y los tratamientos no siempre logran normalizar los niveles de cortisol en sangre a pesar de la intervención, lo que implica complementar el tratamiento con otras opciones como la radioterapia.

El Gregorio Marañón es centro de referencia en esta especialidad y cuenta con una consulta monográfica de neuroendocrinología para tratar a este tipo de pacientes. Desde este servicio, y con Rogelio García Centeno, como investigador principal del proyecto, consideran que “esta terapia puede suponer en un futuro próximo una importante oportunidad para los pacientes con síndrome de Cushing. Un arma terapéutica muy interesante para el tratamiento de esta patología”.

El servicio de Endocrinología trata también otras patologías catalogadas como raras, en colaboración con otros servicios implicados como Neurocirugía, Radioterapia, Medicina Nuclear, etc. Esta especialización permite al Marañón participar en este tipo de estudios y ensayos pioneros a nivel mundial.

Además del Hospital Gregorio Marañón, en este ensayo clínico internacional multicéntrico participan 3 hospitales españoles y más de 70 hospitales de todo el mundo. Actualmente, se encuentra en fase III. Sin embargo, los resultados de los estudios previos de este fármaco han demostrado, además de su seguridad, una potente efectividad y el bloqueo del exceso de cortisol en los pacientes.