El procedimiento llevado a por cabo el equipo de Nuria Montserrat, investigadora del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), y el uso de recursos nanotecnológicos, como el grafeno o el organ on chip, han sido algunas de las nuevas técnicas anunciadas durante el congreso que podrían proveer remedios reales para los pacientes. “La posibilidad de generar células productoras de insulina a partir de células del propio paciente podría ofrecer una solución atractiva al tratamiento de la enfermedad", ha relatado Montserrat.

Por otra parte, “los avances en el campo de la bioingeniería han supuesto el desarrollo de nuevas tecnologías para crear sistemas de cultivo que puedan mimetizar las condiciones fisiológicas en las que las células se encuentran en el propio tejido de páncreas en 3D. Estos avances aportan, no solo un conocimiento básico de la enfermedad, sino que ofrecen nuevas alternativas para su tratamiento”, ha confirmado la investigadora del IBEC.

La inmunosupresión limita los avances

El IBEC colabora en el proyecto Human Organ Printing Era (HOPE) junto a instituciones y empresas de otros 20 países para incorporar la bioimpresión, biofabricación y la robótica e ingeniería junto a las tecnologías de la información en la comunidad científica y en la sociedad. Su colaboración en dicho proyecto ha hecho que compruebe que la impresión de tejidos en 3D es “una alternativa de gran interés a la hora de generar tejidos u órganos artificiales en el laboratorio”.

En el ámbito de la Endocrinología, estos progresos ya se empiezan a aplicar con éxito, pues mejoran las limitaciones de otras aproximaciones prometedoras, como cuando se aislaron células madre embrionarias humanas en 1998. En este momento se consideró que la generación de células productoras de insulina a partir de células madre podría suponer una terapia de reemplazo efectiva para el manejo de la diabetes.

Sin embargo, “20 años después de la investigación se ha visto que el uso de células madre embrionarias en el contexto de la terapia celular no supone una solución definitiva, debido básicamente a la necesidad de inmunosupresión”, lo que “plantea escenarios interesantes para testar fármacos a la carta, es decir, específicos para cada paciente”, recalca. Montserrat.

Para conseguir que estos avances fueran más efectivos sería necesario combinar los avances en medicina regenerativa con las tecnologías más avanzadas de bioingeniería, según explica Montserrat. Así, “podríamos madurar artificialmente las células pancreáticas en el laboratorio usando, por ejemplo, sistemas complejos de cultivo y utilizando dispositivos que mimeticen las condiciones del tejido original. También podríamos generar grandes cantidades de estas células”.

En un futuro próximo, "la posibilidad de combinar las diferentes disciplinas (células madre pluripotentes, ingeniería genética, y la bioingeniería) nos puede ayudar a generar células autólogas, así como descubrir nuevas dianas terapéuticas para llevar a cabo una intervención precoz en diabetes" como en el caso de los tejidos de páncreas en 3D, según ha concluido Montserrat.