Según informa Elsevier Health Sciences, las terapias de reemplazo de testosterona han demostrado ser eficaces en la normalización de los niveles de esta hormona en hombres con deficiencia del andrógeno, como es el caso de los que padecen hipogonadismo; sin embargo, se han reportado problemas de seguridad. En este caso, se probó la eficacia y seguridad de un tratamiento continuado con T-sol, una solución al 2%.

Para ello, se realizó primero un estudio doble ciego de 3 meses, después del cual más de 500 hombres con hipogonadismo participaron en una extensión de 6 meses. Los propios pacientes completaron 2 cuestionarios para evaluar el apetito sexual y la energía, respondiendo a preguntas sobre su interés en el sexo o su grado de cansancio.

De acuerdo con el investigador principal, Gerald Brock, los resultados demuestran que un tratamiento prolongado con T-sol suplementa satisfactoriamente los niveles de testosterona en la mayoría de los receptores. De hecho, durante la fase abierta los pacientes vieron cómo mejoraban sus síntomas, independientemente de que hubiesen recibido placebo o la solución en la fase previa.