Para llegar a este resultado fueron estudiadas 245 mujeres con sobrepeso y obesidad en edades comprendidas entre los 22 y 72 años. Sobre ellas se realizaron cambios en el estilo de vida que promovieron pérdida de peso durante un año. Se les asignaron 3 dietas distintas de forma aleatoria: una baja en grasas y alta en carbohidratos; un alta en grasas y baja en carbohidratos; y una tercera, rica en nueces, alta en grasas y baja en carbohidratos.

Los resultados comprobaron que los 3 planes dietéticos hicieron perder peso a la paciente. A los 6 meses, la pérdida de peso promedio fue de casi el 8% entre todos los grupos. El grupo que utilizó la dieta rica en nueces presentó una mejora significativa de los niveles de lípidos, especialmente en las mujeres con resistencia a la insulina, así como el aumento del colesterol HDL.

De los frutos secos, las nueces son el único que la grasa es principalmente poliinsaturada, incluyendo una cantidad significativa de ácido alfa-linolénico (AAL), los ácidos grasos de origen vegetal Omega-3. Estos aportes no los recibieron los otros grupos, dado que se les recomendó alimentos ricos en grasas monoinsaturadas.