Según informa el CNIC, el estudio demuestra que valorar la carga de aterosclerosis global es una herramienta muy valiosa para la estratificación del riesgo cardiovascular de una persona, junto con los factores de riesgo tradicionales como el colesterol, la tensión arterial, la diabetes, la obesidad, la actividad física o el tabaquismo.

Para llegar a esta conclusión, realizaron ecografías 3D a 3.860 empleados del Banco de Santander en Madrid; tenían una media de 45 años y no presentaban síntomas. Las pruebas se llevaron a cabo con un sistema de ultrasonido de Philips equipado con una sonda lineal volumétrica que adquiere una imagen tridimensional de las arterias y las placas de aterosclerosis.

Se exploraron las regiones más significativas desde el punto de vista de la aterosclerosis de las arterias carótidas y femorales de forma bilateral y de manera tridimensional. Los resultados revelaron que la carga global de aterosclerosis era 2 veces más alta en hombres que en mujeres, es más elevada en las arterias femorales y aumenta con la edad.

“La ecografía tridimensional vascular es una técnica de imagen factible, reproducible y novedosa para cuantificar de forma precoz la carga ateroesclerótica global en poblaciones grandes”, señala el director general del CINC, Valentín Fuster.

“Este nuevo método es válido para obtener una imagen de la carga de aterosclerosis periférica desde las etapas tempranas a las más avanzadas de la enfermedad, pudiéndose aplicar en la identificación de aquellos individuos con un mayor riesgo y así ofrecer tratamientos más dirigidos y monitorizarlos. Sin embargo, se necesitan más estudios para evaluar la utilidad este nuevo método que lo comparen con los métodos tradicionales cuando se utilizan en la práctica clínica y a gran escala, así como en estudios epidemiológicos poblacionales”, añade.

En desarrollo

A pesar de que la aplicación clínica de esta tecnología está en desarrollo, se ha demostrado su potencial en ámbitos como la cuantificación del volumen de la placa aterosclerótica. En ese sentido, la investigadora Beatriz López Melgar asegura que la ecografía 3D ofrece múltiples posibilidades en este campo.

“El 3D nos permite evaluar la extensión, severidad y características de las placas de aterosclerosis en las 3 dimensiones del espacio en tan solo unos segundos, obteniendo una información más completa y de forma más sencilla que la que hasta ahora obteníamos con los estudios 2D convencionales”, apunta la cardióloga.

Según la especialista en imagen cardiovascular, esta ecografía 3D no necesita preparación ni radia como otras técnicas de imagen, lo cual facilita su uso.

“Hasta este momento éramos capaces de predecir de forma grosera el riesgo de la población general de presentar un problema cardiovascular mayor mediante el estudio de los factores de riesgo clásicos, sin embargo, a nivel individual esta predicción no es muy precisa. Con la visualización directa de la enfermedad y cuantificación de su extensión en el cuerpo seremos capaces de mejorar esta predicción”, explica, por su parte, Borja Ibáñez, director de investigación Clínica de CNIC y cardiólogo en el hospital universitario Fundación Jiménez Díaz.