La doctora Carmen Ayuso señala la importancia del equilibrio de género, el recambio generacional y el talento en su especialidad.

El equilibrio de género, la paridad o la brecha salarial son conceptos muy escuchados en la actualidad que no acaban de ver soluciones claras. No hay sector que se libre y la Medicina no iba a ser una excepción. Carmen Ayuso, jefa del Servicio de Genética de la Fundación Jiménez Díaz, lo tiene claro: “No os lo creáis”, aseguró en los Desayunos Informativos de MedsBla. La también directora del Instituto de Investigación Sanitaria de esta fundación (IIS-FJD) puede dar fe de la existencia de sesgo en el sector salud.

“Dedicarse a investigar requiere mucha renuncia y mucha ambición profesional con las luces largas. Esto implica una inestabilidad laboral importante que afecta a todos”.

La invitada a MedsBla del mes de septiembre tuvo claro desde pequeña que quería ser médico. A los 10 años, su afán por el conocimiento y el interés científico señalaban a la Medicina como su indiscutible opción de futuro. Luego, el hecho de mezclar la asistencia con la investigación le llevaron, ya en la madurez, a inclinarse por la genética  como especialidad para desarrollar su profesión. Cursos, congresos, investigación, publicaciones en multitud de revistas, viajes, éxito… ¿cómo le da tiempo a todo? Con mucho esfuerzo, dedicación, a veces renuncia y pasión  por lo que hace.

Las dificultades de conciliar

Como trabajadora, madre de 3 hijos y abuela de 4 nietos puede asegurar en primera persona lo difícil (“pero muy difícil”, dice) que es conciliar. Aunque se siente afortunada por el puesto que tiene y los apoyos recibidos, es consciente de la falsedad del equilibrio de género en Medicina. La doctora Ayuso señaló que, al igual que en la sanidad en general, en su equipo había una gran cantidad de mujeres.

“Los hombres no se dan cuenta de que no hay equilibrio de género y es una obviedad. Yo voy a muchas reuniones en las que soy la única mujer y ellos ni siquiera se fijan”.

Según dijo, muchas mujeres dedicadas a la investigación se han visto sometidas a la presión de tener que ganar dinero de un modo estable. “Y esto ha repercutido en ellas porque se plantean el futuro profesional o qué va a ser de ellas”, matizó. Plenamente consciente de que hay más mujeres médicas “pero debajo de la pirámide” asegura que aún queda mucho por hacer. “Cuando yo digo esto en un entorno de hombres poderosos dicen que es cuestión de tiempo y que no es verdad. Ellos no lo ven”, explicó.

Recambio generacional y talento

Para ella, la clave para un equilibrio de género real está en la educación y en centrarse en el talento de las personas sin pensar en su sexo. La genetista no quiso pasar por alto que el machismo también reside muchas veces en las mujeres: “Muchas veces somos nosotras las peores”, aseguró, insistiendo en la necesidad de que las mujeres jefas deben transmitir esa igualdad desde sus puestos.

Para ella, es necesario el recambio generacional y la incorporación de talento no solo en la genética y genómica, sino en todas partes. Sin duda, Carmen Ayuso aboga por la igualdad de oportunidades señalando al talento como presencia necesaria en el sistema sanitario. Si no se llevan a cabo políticas adecuadas para conciliar la vida familiar con la profesional podemos perder la posibilidad de que la mujer se incorpore a la investigación”, concluyó.

No todo es trabajo

Viajera infatigable y lectora incansable (de dónde saca el tiempo es un misterio) asegura que trabaja entre 12 y 15 diarias. “Mi vida es así y no me quejo”, matizó, porque entre tanto viaje, conferencias y demás necesita sacar tiempo fuera de su jornada laboral.

Ella misma se declara “consumidora de todo”, y como tal, consume libros y consume música hasta que el cuerpo aguante. Aunque sí cree ser algo adicta al móvil, le falta un paso, las redes sociales, que dará, sin duda, cuando llegue a la jubilación. Mientras tanto, Carmen Ayuso seguirá trabajando en lo que más le gusta, la genética.