“No te engañes, las encías sanas no sangran”. Con esta llamada de atención, el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM) y su Fundación (FCOEM) pretenden concienciar sobre la importancia de la salud bucal y su relevancia como indicador de enfermedades sistémicas como la diabetes. Con otro mensaje -“Encías sanas, besos saludables”- el COEM recuerda el riesgo de transmisión bacteriana: más de 70 millones en un beso.

“Las encías son una mucosa que protege nuestros dientes de los distintos agentes patógenos que anidan en la boca”, explica el COEM en una nota de prensa, “una mala higiene implica acumulación de placa bacteriana, mientras una higiene bucodental adecuada puede evitar infecciones, mal aliento y la aparición de enfermedades como la gingivitis”.  

El principal síntoma de alerta de esta inflamación superficial de las encías es su sangrado, recuerda COEM, “cuando se observan cambios en su aspecto, como enrojecimiento o sangre, es imprescindible acudir a un especialista”. De lo contrario, la gingivitis puede derivar en infecciones más graves y profundas del tejido y desembocar en pérdidas dentarias.

“Consideramos que parte de la población desconoce la verdadera importancia de mantener una correcta salud de las encías y su estrecha relación con la prevención de muchas patologías y enfermedades”, defiende el doctor Antonio Montero. “Endocrinólogos, cardiólogos y ginecólogos empiezan a ser conscientes de la conveniencia de recomendar a los pacientes que cuiden y revisen sus encías”, sentencia presidente del COEM, quien aconseja:

  1. No fumar ni beber alcohol.
  2. Acudir al dentista una vez cada 6 meses.
  3. Cuidar la dieta y evitar alimentos azucarados.
  4. Tener especial precaución con los piercings en la boca, lengua y labios; ya que favorecen la aparición de traumatismos y lesiones.