El estudio subraya que el colgajo submental descarta la presencia de enfermedad metastásica ganglionar cervical previamente a su realización. El empleo de este método es controvertido para la reparación de defectos tras resección de tumores con alta linfofilia, según explican los expertos.

Los autores del estudio presentan su experiencia recogida en el Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial y en el de Cirugía Plástica, con 20 reconstrucciones realizadas con colgajo submental pediculado en pacientes con procesos neoplásicos a nivel intra y extraoral. 

Los resultados del colgajo submental fueron satisfactorios en 19 pacientes intervenidos, que atendieron a los criterios de cobertura del defecto, estética y funcionalidad. En el estudio se realizaron 12 disecciones cervicales funcionales electivas, con resultado histológico N0.

Los médicos señalan que en ningún caso se detectó transferencia de enfermedad tumoral cervical al lecho receptor. Solo se evidenció una recurrencia local de la enfermedad en un paciente. Los autores señalan que las técnicas microquirúrgicas con colgajos libres constituyen el Gold Standard en la reconstrucción inmediata de defectos postoncológicos de cabeza y cuello.

Sin embargo, son procedimientos complejos, que requieren un alto grado de especialización, no exentos de complicaciones y morbilidad. El colgajo submental constituye una alternativa reconstructiva en el territorio maxilofacial, en casos en los que la reconstrucción microquirúrgica no está indicada. Los médicos explican que el objetivo del trabajo es mostrar los beneficios del empleo del colgajo submental en la reconstrucción maxilofacial.