Los autores de la investigación analizaron a estos sujetos desde los 18 a los 38 años con información que ellos mismos habían aportado, pruebas en laboratorios sobre la salud periodontal, metabólica o física, así como también sobre algún tipo de problema respiratorio o la inflamación sistémica.

Más de 500 participantes era hombres, 484 habían fumado tabaco a diario en alguna etapa, y 675 nunca habían fumado cannabis. Este opiáceo se relacionó con una peor salud periodontal a los 38 años, pero no se pudieron asociar otro tipo de problemas para la salud de los consumidores.

Los científicos de este análisis opinan que es necesario interpretar las conclusiones dentro de un marco anterior en el que el consumo de cannabis se relaciona con problemas de salud mental, enfermedades pulmonares, accidentes cardiovasculares, cáncer o, incluso, enfermedades infecciosas.

Otro análisis desprende que los consumidores de marihuana son menos meticulosos con su higiene bucodental, y se cepillan menos veces los dientes. Además, no están acostumbrados a pasarse la seda dental y suelen beber más alcohol que los no consumidores de cannabis.

La Sociedad Española de Periodoncia señala que la destrucción de los tejidos que sostiene a los dientes es irreversible, y puede provocar gran cantidad de bacterias al originar una bolsa bajo la encía que hace peligrar a los dientes.