Los investigadores explican que es un simulador físico realista que incluye diferentes patologías con las que se enfrentará el cirujano y que, gracias al entrenamiento, aumentarán sus porcentajes de éxito en la intervención. Sus principales características del desarrollo, protegido por propiedad industrial, son el diseño, la simulación de las diferentes estructuras anatómicas de la fisonomía facial.

El sistema incorpora múltiples capas y estructuras con un nivel de precisión elevado en su diseño y representa a la perfección las patologías propias de la disfunción de la articulación temporomandibular. Así como el sistema electrónico de identificación de errores, que facilita el entrenamiento sin tutor, y su fácil manejo.

El proyecto ha contado con una financiación pública y otra privada de varios países. Los autores indican que el desarrollo es un sistema de entrenamiento único para reproducir situaciones quirúrgicas reales y de identificación de errores que lo convierte en un dispositivo tutor del cirujano, fruto de esta colaboración público-privada de carácter internacional.

En el proyecto han participado investigadores del CCMIJU y del Hospital Infanta Cristina. También la compañía brasileña Pro Delphus Simuladores Quirúrgicos, con sede en el estado brasileño de Pernambuco, cuya finalidad es la fabricación y comercialización de éste y otros simuladores.