El estudio apunta que no se presentaron complicaciones en dicho caso, a la vez que subraya el efecto expansor de los tejidos blandos como otro beneficio de la distracción ósea. Los resultados del estudio subrayan el caso concreto de un paciente varón de 23 años, que experimentó mejoría de la simetría facial y oclusión en clase I con plano oclusal alineado. El paciente mostró resultados estables hasta el momento actual y continuó con ortodoncia posquirúrgica y rehabilitación dental.

Los expertos pretesentan en el trabajo el caso de un paciente que recibió tratamiento radioterápico en la infancia por un retinoblastoma. Como principal secuela presenta una severa hipoplasia ósea hemifacial, alteración de la dentición y atrofia muscular. Los médicos practicaron una cirugía correctora facial mediante distracción ósea, cirugía ortognática y lipoescultura facial con un resultado estético y funcional excelente y estable hasta el momento actual. 

En el momento de la primera intervención el paciente tenía 15 años, y padecía una hipoplasia témporo-parieto-frontal, orbitaria izquierda y del tercio medio facial con un plano oclusal inclinado. La lesión presentaun resalte de más de 25 milímetros y múltiples piezas dentales con microdoncia y rizólisis. A los 19 años, se le practica una ortodoncia prequirúrgica y la colocación de distractores tipo Zurich en el maxilar superior. Se consigue un avance maxilar de 25 milímtero. A los 21 años se realiza cirugía ortognática bimaxilar y lipoescultura facial.