En dicha clínica ya se habían realizado actividades de intrusismo por parte de un sujeto condenado por dicha actividad y que siguió realizando conductas delictivas de intrusismo a pesar del expediente del COEM. La persona encargada no realizó las funciones exigibles de control sanitario de la clínica ni denunció las conductas cometidas en el centro sanitario, que estaba bajo su responsabilidad.

El otro caso, investigado por el COEM, se realizó en un local que no tenía autorización sanitaria y en el que se realizaban actividades propias del odontólogo/estomatólogo sin contar con el título que permite el ejercicio de dicha actividad, bajo la presunta supervisión y autorización del titular del establecimiento.

Ambos casos están siendo investigados por la comisión de intrusismo por un Juzgado de Instrucción de Madrid. La odontóloga estaba ejerciendo en dicho establecimiento y tenía conocimiento tanto de la actuación de los 2 intrusos como de la ausencia de autorización sanitaria que permitiese al establecimiento prestar asistencia sanitaria como clínica dental, según señala el COEM.