El texto subraya que, aunque se requieren más estudios en esta materia, puede considerarse que el manejo del paciente anticoagulado sometido a cirugía oral debe estar influenciado por diversos factores como el tipo de procedimiento quirúrgico, el valor INR, otros factores de riesgo concomitantes y una importante dosis de juicio clínico. 

Según explican los expertos, los pacientes anticoagulados que iban a ser intervenidos por una cirugía oral eran sometidos a una interrupción de su terapia o a una disminución de los niveles de anticoagulación antes del procedimiento quirúrgico. Debido a esta actuación, el paciente podía sufrir fenómenos trombóticos y oclusiones vasculares. El estudio indica que, incluso, se han descrito algunos casos de embolia fatal.

“En los últimos años, en muchos pacientes se ha sustituido la coaguloterapia oral por una terapia de heparina parenteral estándar”, escriben los autores, aunque también comentan que hay un importante debate suscitado sobre la idoneidad e, incluso, la seguridad de esta medida. Según ecientes publicaciones, los médicos muestran que extracciones de piezas dentarias y otro tipo de procedimientos quirúrgicos orales, pueden ser realizados sin modificar la anticoagulación, si el INR del paciente es de 4 o menor y se utilizan procedimientos especiales de hemostasia local. “No se objetivan diferencias en cuanto al sangrado postoperatorio”, concluyen.