Los médicos escriben que, cuando las heridas ocurren en la cabeza, cara o mandíbula, estos defectos óseos pueden alterar dramáticamente la apariencia de una persona, y que el shape-shifting puede ayudar también desde el punto de vista estético. Los investigadores indican que este material es autoadaptado y que se expande con agua salada tibia para llenar con precisión defectos óseos, además de que también actúa como un andamio para el crecimiento de hueso nuevo.

Los expertos indican que, en la actualidad, el método más común para llenar defectos óseos en la cabeza, cara o mandíbula (conocido como área cráneo maxilofacial) es el autoinjerto. Éste es un proceso en el cual los cirujanos cosechan el hueso de otra parte del cuerpo, como el hueso de la cadera, y luego tratan de moldearlo para que se ajuste al defecto óseo.

"El problema es que el autoinjerto es un material rígido que es muy difícil de moldear en estos defectos irregulares", dice Melissa Grunlan, líder del estudio. Además, la cosecha de hueso para el autoinjerto puede crear complicaciones en el lugar donde se tomó el hueso, según explica la experta.

Otro enfoque es usar masilla ósea o cemento para tapar las lagunas. Sin embargo, estos materiales no son ideales. Se vuelven muy frágiles cuando se endurecen, y carecen de poros, o pequeños agujeros, que permitirían que las nuevas células óseas se muevan y reconstruyan el tejido dañado.