La empresa señala que durante el verano hay una mayor tendencia a pasar más horas fuera de casa para disfrutar del buen tiempo, viajar, picar entre horas y abusar del consumo de bebidas y alimentos azucarados. La caries es una de las enfermedades más comunes entre los españoles, en concreto, cerca del 95% de la población la padece, según la última encuesta de Salud Oral en España del Consejo de Dentistas.

“Las caries y la erosión dental suelen generarse por el consumo excesivo de bebidas carbonatadas o azucaradas, la ingesta de dulces, una higiene bucodental deficiente y, en algunas ocasiones, por el cloro de las piscinas”, explica Patricia Zubeldia, odontóloga responsable de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental.

Otro problema frecuente derivado del consumo de alimentos y bebidas frías es la aparición o el empeoramiento de la sensibilidad dental, causando una sensación molesta e incluso dolorosa, intensa y breve tras la toma de este tipo de productos.

En su documento, Sanitas aconseja:

  1. Hidratarse: la boca seca facilita el desarrollo de bacterias bucales, por lo que es importante beber como mínimo 2 litros de agua al día para mantener la boca húmeda.
  2. Limitar el consumo de bebidas y alimentos azucarados: pasar más horas fuera de casa incita a consumir este tipo de productos, como bebidas energéticas, helados o granizados, que tienen un impacto negativo en la salud bucodental si se abusa de ellos.
  3. Reducir el consumo de café, alcohol y tabaco: durante el verano también se tiende a visitar terrazas o realizar más salidas nocturnas en las que se abusa de estos elementos. En concreto, el café favorece la coloración de los dientes y aparición de manchas, mientras que el tabaco y el alcohol afectan más a las encías.
  4. Evitar cambios bruscos de temperatura en la boca: el exceso de bebidas y alimentos fríos puede conllevar una alteración del esmalte dental y, por consiguiente, provocar sensibilidad en los dientes.
  5. Seguir una dieta saludable: mantener una dieta equilibrada que incluya verduras, zumos de frutas y agua abundante, así como reducir la ingesta de alimentos y bebidas azucaradas cuyos niveles de ácido dañan los dientes, ayuda a prevenir este tipo de patologías orales.
  6. Mantener rutinas de higiene bucodental: para evitar el riesgo de estas enfermedades es recomendable llevar un mini kit formado por cepillo y pasta dentífrica para cepillar los dientes después de cada comida. Además, también es recomendable usar enjuagues fluorados y seda dental.