La fisura palatina debe abordarse con un tratamiento quirúrgico que libera la sinequia, según apunta un grupo de expertos del Hospital Universitario Vall d’Hebrón en el XI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fisuras Faciales. Los expertos han presentado su trabajo en forma de póster en el que explica que el tratamiento de esta lesión también debe de proveer la reconstrucción anatómica del paladar y la restauración de su función.

Los cirujanos describen la técnica quirúrgica seguida por el equipo para abordar la fisura palatina con un paciente pediátrico y muestran los resultados preliminares de la operación. Los médicos subrayan que no se han detectado complicaciones intraoperatorias ni durante el postoperatorio. “En la actualidad, el seguimiento postoperatorio es de 5 meses. Nuestro paciente ha presentado una correcta evolución con soporte nutricional por boca y desarrollo fonológico-articulatorio preliminar”.

Los expertos señalan que la cirugía de la fisura palatina debe centrarse primero en la liberación de la brida desde su inserción caudal en el suelo de la boca, con lateralidad izquierda. “Se procede a llevar a cabo una palatoplastia modificado en la que se emplea el tejido blando como un colgajo de rotación. De esta manera se reconstruye el paladar duro”, explican los autores.

El póster indica que, llegados a ese punto de la intervención, se realiza una elevación del colgajo mucoperiósico con respeto de pedículo vascular. De manera posterior, los médicos subrayan que debe llevarse a cabo otra elevación de la mucosa nasal y un cierre en la línea media con hemiúvula por oral y resección de hemiúvula izquierda. “Se confecciona la veloplastia intravelar radical según la técnica de Sommerland”, escriben los autores.

Los cirujanos describen que la técnica de Sommerland incluye la elevación muscular mediante tijeras y una aproximación muscular a la línea media con cierre de mucosa nasal.