Después de realizar una escisión quirúrgica como tratamiento escogido, se diagnosticó fascitis nodular sin recurrencia observada hasta los 18 meses posteriores. La fascitis nodular tiene un origen reactivo y consiste en un incremento de fibroblastos y miofibroblastos. Suele aparecer en la mucosa yugal y, en muy raras ocasiones, en la cavidad bucal.

Es más fácil encontrar la fascitis nodular en los miembros superiores o el tronco, no en la boca. Aunque afecta por igual a ambos sexos y aparece a cualquier edad, predomina más entre los 30-50 años. En los niños, la fascitis puede darse más en la cabeza y el cuello y las zonas más afectadas son mentón, malar o ángulo mandibular.

En este estudio detallan que hay tres subtipos de fascitis nodular: la osificante, que involucra a las extremidades y predomina en mujeres; la craneal, afecta al cráneo y cuero cabelludo y predomina en niños de hasta un año; y la intravascular, que está relacionada con arterias o venas.

Tras una minuciosa búsqueda en PubMed desde 1994 hasta 2015, se seleccionaron 28 casos con presencia de esta patología en la zona orofacial, se excluyeron los que no involucraban a la mucosa o submucosa y se añadió el del objeto de estudio. El promedio de edad eran los 37 años con predominio de las mujeres.

Esta paciente presentaba un bulto en la encía vestibular inferior que aumentaba de tamaño. Tras la exploración, se detectó un nódulo consistente, de similar color a la mucosa sin más particularidades tras las pruebas radiológicas. Después de una biopsia y estudios inmunohistoquímicos se diagnosticó que se estaba ante un caso de fascitis nodular.

La fascitis nodular se produce habitualmente en la mucosa yugal, seguida de la mucosa labial. Su presencia en la cavidad oral es algo excepcional, y su origen es desconocido. Una de las posibles causas podría ser un traumatismo, pero esto solo puede vincularse en un 15% de los casos.