Los 14 estudios analizados incluían a 12.275 pacientes que habían sido intervenidos en procedimientos ambulatorios con guantes estériles o no estériles y que habían tenido un seguimiento posterior para evaluar si habían experimentados tasas de infección posoperatorias.

De todos ellos, 228 pacientes tuvieron infecciones de heridas quirúrgicas (2,1%), incluyendo 107 de 5.031 pacientes en el grupo de pacientes intervenidos con guantes no estériles (2,1%), y 121 de 6.040 pacientes tratados con guantes estériles (2%). El riesgo relativo de infección con el uso de guantes no estériles fue de 1,06.

Así, y tal y como se muestra en las conclusiones del estudio, no se encontraron diferencias entre los procedimientos quirúrgicos ambulatorios  realizados con guantes estériles frente a guantes no estériles.

Los investigadores explican que la diferencia en el precio de los guantes estériles y no estériles es notable pues, estos últimos, pueden costar 8 centavos, frente a los 0,27 o 1,29 $ que suelen costar el par de guantes estériles. Por eso, sugieren que, en aquellos casos en los que se realicen procedimientos quirúrgicos ambulatorios cutáneos, incluidos los realizados en la boca, se podría valorar realizar intervenciones con guantes no estériles.