El experto indica que los implantes sin hueso están dirigidos a aquellos pacientes que presentan una pérdida o atrofia del hueso en el maxilar superior, como ocurre en el caso de la periodontitis grave y en pacientes que han perdido los dientes hace mucho, lo que impide que se puedan realizar los implantes dentales convencionales.

Arribas apuesta por la colocación de implantes que se fijan directamente en el hueso del pómulo, que como consecuencia de su rigidez, ofrecen un tratamiento que mejora su eficacia y seguridad, además de reducir su índice de rechazo a apenas un 1%.

Ignacio Arribas explica que el Hospital Parque lleva cerca de 3 años de trabajo en el desarrollo de los implantes sin hueso. Entre sus ventajas destaca que el implante se puede colocar en un solo día y sin necesidad de realizar injerto de hueso, lo que mejora la rapidez de la recuperación. Asimismo, la prótesis se coloca sin paladar, lo que facilita la higiene bucal y potencia la percepción del sentido del gusto. El experto añade que, además de en los afectados por enfermedades como la periodontitis, los implantes cigomáticos están recomendados para aquellas personas que han ido perdiendo piezas dentales tanto por traumatismos como por la edad.

El médico indica que, tras el paso del tiempo, es normal diagnosticar una atrofia del hueso maxilar superior. Los implantes sin hueso son “una alternativa que supone un importante logro frente a las técnicas convencionales que se han realizado hasta ahora en estos casos, centradas en la implantación de injertos de hueso que permite posteriormente la colocación de un implante”, señala.

Arribas indica que este procedimiento es mucho más lento, ya que las técnicas exigen un tiempo de espera, lo que prolonga el tratamiento durante un periodo de un año. A su vez, al tratarse de un tratamiento más complejo, las posibilidades de fracaso por la aparición de complicaciones se multiplican por 10 frente a los implantes cigomáticos.

Por su parte, el uso de implantes sin hueso supone un coste económico global menor respecto al tratamiento convencional con implantes dentales e injertos, debido a que el proceso se desarrolla en un único acto quirúrgico y solo se necesitan cuatro implantes cigomáticos para rehabilitar de forma completa el maxilar superior.