Normalmente, las muelas erupcionan entre los 17 y los 25 años de edad causando cierta molesta al paciente; sin embargo, en algunas personas esta erupción no llega a producirse y las muelas del juicio quedan ocultas, a veces ocasionando dolor y, otras, sin causar molestias. En tal caso ¿deben extraerse?, los especialistas del Instituto Maxilofacial recomiendan hacerlos como medida preventiva.

“Las muelas del juicio son invisibles cuando están impactadas, es decir, atrapadas bajo la encía o atascadas con algún obstáculo”, explican sobre una situación que en principio puede no representar ninguna molestia pero que, “con el paso del tiempo, puede originar muchas complicaciones”. Estas van desde las más leves como dolor e inflamación hasta otras más graves como infecciones o desplazamiento de los dientes vecinos.

Saber si estas complicaciones van a producirse es “imposible”, asegura el Instituto Maxilofacial; lo que si puede hacerse son radiografías de control para comprobar la evolución de las piezas dentales. “Si durante esas radiografías se comprueba que las muelas del juicio están impactadas, hay que proceder a su extracción lo antes posible”, recomiendan, ya que, además, son más fáciles de extraer en pacientes jóvenes. “Las raíces de la muela aún no están completamente formadas y no son tan fuertes como en una persona adulta”, explican. Cuanto mayor sea el paciente mayores son las posibilidades de experimentar complicaciones en el nervio dentario durante la extracción.