Los departamentos de Cirugía Orla y Maxilofacial de los hospitales universitarios La Princesa y Madrid-Montepríncipe han estudiado de qué manera influye la edad del paciente en la mejora clínica tras un tratamiento artroscópico de disfunción temporomandibular en fase avanzada. Para ello, han contado con los datos de 162 pacientes (90 menos de 45 años y 72 mayores de esta edad en el momento del diagnóstico) tratados bajo el mismo protocolo. Todos ellos presentaban bloqueo crónico en los estadios IV y V, según la clasificación de Wilkes-Bronstein.

A lo largo del postoperatorio y pasados 1, 3, 6, 9, 12, 24 meses desde el mismo, los autores recogieron datos relacionados con los parámetros de sinovitis y condromalacia, el dolor durante la función mandibular, la máxima apertura interincisal, el movimiento protrusivo y de lateralidad en sentido contralateral a la articulación afectada.

Según los resultados, recogidos en Revista Española de Cirugía Oral y Maxilofacial, en el primer mes de posoperatorio ambos grupos mejoraron en los puntajes de dolor y, pasados los 3 meses, ambos incrementaron significativamente la máxima apertura interincisal. Los hallazgos de adherencias y perforación discal tampoco diferían según la edad; sin embargo, los mayores de 45 años sí presentaban sinovitis y condromalacia con mayor frecuencia.

“Los pacientes mayores de 45 años presentan cambios patológicos intraarticulares correspondientes tanto a sinovitis como a condromalacia en fases más avanzadas”, concluyen los autores; por el contrario, añaden, “estos pacientes mayores no muestran un incidencia superior de otros signos de degeneración articular como presencia de adherencias o perforación discal”.