El estudio afirma que se deben evitar técnicas quirúrgicas para asegurar la vía aérea en este tipo de pacientes y, que los casos fatales, suelen estar causados por la obstrucción de las vías aéreas más que por sepsis, “lo que convierte la traqueotomía el tratamiento de elección”. Sin embargo, los médicos señalan que este método puede ser muy difícil debido al masivo edema cervical y a la distorsión de los tejidos.

“El procedimiento de intubación en pacientes con angina de Ludwig se puede tornar complicado debido al aumento del volumen local. Sin embargo, el uso de esteroides como metilprednisolona, dexametasona o hidrocortisona STAT ayudará a disminuir dicho volumen y de ser necesario facilitaría maniobras invasivas”, remarca el estudio.

 

Los autores señalan que el uso de depresores o sedantes está contraindicado, ya que puede deprimir aun más la respiración. Hernández cita a otros expertos como Storoe, Daramola y Boscolo-Rizzo, quienes ya señalaron la alta incidencia de la angina de Ludwing de origen odontogénico. En el presente, los pacientes con mayor compromiso son aquellos con enfermedades sistémicas descompensadas que, por lo general, suele ser diabetes mellitus.

Los médicos explican que, de realizarse una intervención quirúrgica al paciente, la técnica de incluir drenajes para garantizar el acceso y la comunicación de los espacios subaponeuróticos involucrados, lo que asegura el cambio de microambiente anaerobio a aerobio y logra perpetuarlo con la colocación de drenes pasivos. El lugar de la incisión debe garantizar el acceso correcto, el drenaje espontáneo y la cicatrización ideal.