La oreja de los caucásicos no deja de cambiar durante la edad adulta, incluso cuando el cuerpo ya ha dejado de crecer. Lo ha confirmado un estudio realizado por investigadores del Department of Oral, Maxillofacial and Facial Plastic Surgery del RWTH Aachen University Hospital (Alemania). Los resultados se han publicado en la revista Aesthetic Plastic Surgery.

Tal y como explican los autores, para el tratamiento quirúrgico de la cara es necesario realizar una planificación detallada que evite resultados antiestéticos. En el caso de las orejas, la cirugía se centra en el estudio de la anatomía durante la infancia y la adolescencia; el trabajo tenía como objetivo analizar la anatomía de la oreja de los caucásicos adultos (de 21 a 65 años).

Para este fin, se realizó un escáner en 3 dimensiones a 240 voluntarios, a los que se dividió en función del sexo. Cada grupo, además, se dividió en subgrupos de edad: uno de 21 a 35 años, otro de 36 a 50 y otro de 51 a 65. Se fijaron puntos de referencia en las imágenes obtenidas y se registraron distancias, ángulos y relaciones entre ellos.

El análisis desveló que la distancia entre el punto subaural y superaural aumentó significativamente durante el proceso de envejecimiento de hombres y mujeres. Asimismo, el ancho de la oreja de los caucásicos, medido entre el punto preaural y postaural, se incrementó de manera significativa en edades avanzadas. De hecho, si se divide en 4 partes la oreja en función de los puntos de referencia anatómicos, la extensión es mayor en el cuadrante inferior a medida que avanza la edad del sujeto.

El estudio, por tanto, confirma que la oreja de los caucásicos no deja de sufrir cambios durante la edad adulta y crece incluso una vez que el resto del cuerpo ha dejado de crecer. “Con los valores medidos en este estudio, debería ser posible que el cirujano planifique la operación con anticipación y logre resultados estéticos satisfactorios”, concluyen los autores del trabajo.