Los alineadores invisibles han aumentado casi en un 30% el número de pacientes adultos que deciden someterse a tratamientos de ortodoncia. Según los expertos, el repunte de los últimos 5 años corresponde a adultos que rechazaban métodos menos estéticos por sus posibles repercusiones en los ámbitos social y laboral. “Las nuevas tecnologías de ortodoncia invisible han logrado espantar al fantasma de los brackets en la infancia”, celebra la experta Margarita López-Areal, en una nota de Centro Dental El Parque.

“Hoy en día la imagen es muy importante en el ámbito laboral”, explica López-Areal, “la sociedad actual venera la imagen porque aumenta la autoestima, por lo que siempre ofrece más y mejores oportunidades a aquellos que presentan un mejor aspecto”, razona. “Muchos adultos evitaban los brackets por sensación de vergüenza”; sin embargo, la falta de tratamiento conllevaba efectos aún más negativos.  

“No hay nada que envejezca más que una dentición desalineada y descuidada”, advierte la experta; además, “cuando los dientes están apiñados o mal alineados, se crean zonas a las que es difícil acceder con el cepillo de dientes”, lo que afecta a la calidad de la higiene bucal. “Si se enderezan mediante un tratamiento de ortodoncia, la limpieza resultará más fácil y efectiva”. Los alineadores invisibles representa no solo una solución estética, también cómoda e indolora, capaz de solucionar:

  1. Sobremordida.
  2. Mordida abierta.
  3. Separación dental.
  4. Apiñamiento dental.
  5. Discrepancias maxilares.

“La sucesión de diferentes moldes de ortodoncia junto con los materiales empleados evitan la incomodidad de los hierros y consiguen un efecto muy positivo en los pacientes: la sensación de un tratamiento transparente”, resume López-Areal. No obstante, la ortodoncia invisible no es apta para cualquier paciente. “El secreto del éxito es correcta elección de la indicación; no vale para todos los casos”, corrobora la experta.

Por eso, lo primero es llevar a cabo un diagnóstico adecuado y, después, una toma de impresiones mediante una cámara intraoral. Tras estos pasos, la ortodoncia invisible deberá utilizarse 22 horas diarias -“solo pueden quitárselos para comer”, puntualiza-  y cambiarse cada 2 semanas. En este tiempo, los alineadores, casi imperceptibles, irán moviendo la posición de los dientes hasta obtener el objetivo deseado diseñado porel especialista.