“Las enfermedades que afectan a las encías son un factor de riesgo para sufrir enfermedades cardiovasculares”, señalaba, por su parte, Blas Noguerol, periodoncista y ex presidente de la Sociedad Española de Periodoncia e Implantes Dentales (SEPA), en el mismo foro, en el que ha tratado de abordar los puntos clave del futuro de la Odontología.

En ese sentido, se puso sobre la mesa la posibilidad de que la periimplantitis sea la candidata a convertirse en enfermedad dental del siglo XXI, dada su prevalencia. Según datos de la SEPA, se estima que al menos 1 de cada 4 personas con implantes dentales puede sufrir esta dolencia; cifra que hace poner énfasis a los profesionales en la prevención.

“El uso de los implantes dentales ha supuesto uno de los cambios más importantes en la práctica odontológica, pero un inadecuado mantenimiento puede provocar la aparición de infecciones como la periimplantitis”, ha apuntado María Ángeles Sánchez Garcés, de la Universidad de Barcelona, en el citado Foro, donde también se ha hablado de los avances de la digitalización a través de impresiones en 3D y el incremento de la demanda de tratamientos de estética dental.

“Las gafas inteligentes de Google, con las que se puede tomar fotos, grabar videos y navegar por internet, abren infinitas posibilidades como retransmitir una operación dental a tiempo real”, ha destacado el odontólogo Pedro Peña sobre un asunto en el que también intervino el profesor de la Universidad Complutense Guillermo J. Pradíes, de acuerdo con el cual el diseño digital en 3D sustituye al modelado tradicional en el diseño de prótesis.

Con técnicas como el análisis digital de la sonrisa, la transformación digital está muy presente también en el área de estética dental, otro de los bloques temáticos de este encuentro científico. El doctor Luis Calatrava, especialista en la materia, ha destacado la proliferación de este tipo de tratamientos y su gran potencial de crecimiento, empujado por una de las tendencias en los últimos años, la ortodoncia estética en adultos. “Estamos ante el reflejo de una doble preocupación de la sociedad: la imagen y la salud”, ha señalado.