Aunque, según explican los médicos, ese aumento de diámetro conlleva la mejoría esperable en pacientes con Pierre Robin. El índice mandibular es un instrumento válido para el diagnóstico de micrognatia en pacientes de 1 a 7 años de edad. La sobremordida horizontal y el índice mandibular coinciden numéricamente, con una correlación de 0,974, significativamente estadística. Los expertos señalan que puede adoptarse la sobremordida horizontal como un instrumento válido para diagnosticar micrognatia.

El estudio subraya que la severidad de esta sobremordida horizontal deberá ser establecida una vez analizados los tercios faciales. No hemos podido demostrar que la velocidad de crecimiento mandibular sea suficiente para alcanzar la posición del maxilar superior, por lo tanto, la existencia del catch up no pudo ser demostrada. Si el catch up no existe, implica que las discrepancias normales o anormales se mantendrán a lo largo de la vida, y son los otros elementos del espectro clínico los que guiarán una decisión terapéutica.

La mandíbula pequeña es altamente variable en su presentación clínica y etiológica. Puede ser congénita o adquirida. La congénita, a su vez, puede ser deformacional (cuando las fuerzas extrínsecas producen la alteración) o malformacional (falta de crecimiento intrínseco). A la vez estas se clasifican en sindrómicas o no sindrómicas Se postula que en los pacientes con hipoplasia deformacional el potencial de crecimiento es normal una vez es liberado de las fuerzas deformantes.