Los tratamientos láser han entrado con fuerza en la consulta del dentista, primero en los tratamientos de blanqueamiento dental y, poco a poco, se han extendido a todo tipo de intervenciones, como la cirugía en las encías, la periodoncia, la endodoncia o el tratamiento de la sensibilidad térmica de manera indolora, dentro de lo que se denomina odontología mínimamente invasiva. Según el doctor Jaime Fernández-Coppel García, uno de los expertos de la asocaición, “el láser es una herramienta médica que aporta precisión, hemostasia y esterilidad”.

Los tratamientos láser pueden ser utilizados para varios tipos de tratamientos novedosos, como es el caso de la clínica especializada, Centro Dental Fernández Coppel, que incluye métodos en odontología como la implantología, la ortodoncia invisible o la odontología integral acelerada (OIA) para rehabilitaciones integrales orales.

La tecnología láser más usada en odontología es la Nd-Yag de Diodo y CO2 y su elección depende del tipo de tejido sobre el que se actúe: un tejido blando (piel, encías) o un tejido duro (hueso, esmalte o dentina), si bien hay algunos láseres que pueden actuar en los 2. En odontología el láser más conocido es el de diodo, similar al que se utiliza en fotodepilación, si bien su construcción es muy distinta, para acondicionarle al uso de la piel o de las encías.

También se utiliza en los blanqueamientos dentales con un cabezal distinto. La gran revolución estos últimos años, según apunta la clínica CSD, es la aparición de tratamientos láser que permiten trabajar tanto en tejidos duros como en tejidos blandos, como son “los láseres de Er-Yg  o Er-Cr YSGG”, apuntan los expertos.