Según el estudio, la dificultad de colocación precisa ha hecho que dichos dispositivos hayan sido poco utilizados, ya que cualquier pequeña imprecisión en su orientación puede dar lugar a grandes imprecisiones en la posición final del hueso distraído. Para alcanzar la máxima precisión, en el centro madrileño se ha apostado por la cirugía asistida por ordenador.

De esta forma, los facultativos del Hospital La Paz utilizaron la tecnología para adquirir datos de los pacientes fisurados (2 adolescentes de 12 y 15 años con hipoplasia maxilar moderada-severa) antes de la operación, planificar la intervención virtualmente, prototipar los modelos y realizar la cirugía propiamente dicha, así como para el postoperatorio.

Durante la fase de adquisición de datos, se toman fotografías de los pacientes en posición natural de la cabeza, modelos oclusales en escayola, prueba de imagen (CT) en relación céntrica y escaneado de modelos oclusales para superposición con las imágenes del CT. Después, se lleva a cabo el plan virtual (PV), con la intervención del equipo quirúrgico y un ingeniero.

Con los datos obtenidos, este último puede trazar en el ordenador el vector de distracción necesario para reproducir el movimiento planificado. El cuerpo del distractor, que define la dirección de la distracción, debe situarse sobre este vector virtual. El último paso es generar una férula CAD/CAM dentosoportada con 2 plataformas o guías laterales sobre las que apoyan los cuerpos de los distractores. Esta férula da la información precisa del vector de distracción durante la cirugía.

Después de realizar las intervenciones citadas, los investigadores concluyeron que, gracias a este método, existen resultados predecibles en pacientes con avance inferior a 12mm. Por ello, consideran que tanto el protocolo de planificación virtual del vector de distracción como el objeto CAD/CAM para transferencia de datos al campo quirúrgico son útiles para aumentar la precisión en la posición final del maxilar.